Así estamos

Preludio

Aviso a navegantes:

- Este va a ser un post largo, y por tanto…

- Este va a ser un post por entregas. Os recomiendo esperar a tener la visión general.

- Este va a ser un post sin fotos, todo letra.

- Este va a ser un post cuya información tenéis algunos de vosotros, al menos partes de ella. Vamos a componer el puzzle. Hace tiempo que no hago ninguno.

- Este va a ser un post como una tirada del Osho Zen Tarot. No predice el futuro. Mira el momento presente. Hacia dentro y hacia afuera. Hacia atrás y hacia adelante. Pero el presente, al fin y al cabo.

- Este va a ser un post personal. Si vienes de lejos, y no me conoces; o si me conoces, pero no te intereso lo suficiente, mejor que pases de largo. Internet está lleno de sitios curiosos en los que gastar tu tiempo.

- Este va a ser un post que quizá os sorprenda. O quizá no. Depende de vosotros, y de la idea que tengáis de mí. Puede ser un descubrimiento grato, o un chasco considerable. No diré que me la trae al pairo, pero es lo que hay.
- Este va a ser un post que no va a contener absolutamente todos los datos. Algunos, porque ni yo misma los conozco a nivel consciente. Otros, porque no es el lugar ni el momento. Aunque espero que sí todos los relevantes, de una forma u otra.

- Este va a ser un post que no busca palmaditas en la espalda. No busca pañuelos. No busca que le monten muebles. No busca alabanzas. Tampoco busca reproches ni “ya te lo decía”’s. Aceptaré comentarios sinceros, eso sí. Cuento con que los vuestros lo serán.

- Este va a ser un post en el que algunos de vosotros seréis nombrados. O quizá os deis por aludidos en ocasiones. Si tenéis alguna duda, ya sabéis donde estoy.

- Este va a ser un post desde el centro. No desde el centro físico de la península, sino desde el mío. Con ramificaciones. Con capas. Con transparencias. Sin máscaras. Sin barreras.
- Este va a ser un post sincero. O al menos esa es la intención. En ocasiones será crudo, otras amargo. Otras divertido, otras optimista, otras melancólico. Otras, simplemente, será. Sin condiciones.

- Este va a ser un post que necesito escribir. Necesito concentrar la dispersión. Necesito hacerlo totalmente consciente. Necesito verbalizarlo.

- Este NO va a ser un post para tomar decisiones. NO va a ser un post para elevarme a un pedestal. NO va a ser un post contrito o un post utópico o ucrónico. NO va a ser un post para haceros sentir mejor. NO va a ser un post desde el cual esconderme, parapetarme o justificarme.

Así estamos…

Separación

 

Seguramente este va a ser el tema más jodido de tratar, y por eso prefiero abordarlo el primero. No jodido por los sentimientos a remover, sino por lo delicado.

En fin… así estamos.

Hace ya cuatro meses que tuve la CONVERSACIÓN definitiva. Cuatro meses desde que Marc se fue de casa y todo se quedó vacío. Había un hueco en la casa. Un hueco en mi vida. Un hueco en mi corazón. Un hueco que, pese a ser consciente de lo correcto de la decisión tomada, pese a saber que la cuerda ya no aguantaba más y que nos íbamos a ir rodando montañana abajo la piedra y yo, sangraba. No pensé que fuera a doler tanto. Porque dolió horrores. Oh, i tant!

Porque no puedo decir que dejé (dejamos) la relación porque ya no lo quería. O porque había otra persona. O alguna de esas situaciones en que el compañero de tu vida ha pasado a serte indiferente. No. Lo dejé queriéndolo. Lo dejé llorando más yo que él (puta manía masculina de no querer sacar las lágrimas, puta manía masculina de no querer limpiar las heridas). Lo dejé sabiendo que me quedaba en una casa donde se suponía íbamos a construir el futuro, yo sola. Sin abrazos, sin besos. Sin hablar con él, sin verle al llegar a casa. Sin acostarnos con un Te quiero, sin levantarnos con una mirada compartida. Lo dejé sabiendo que estaba mal, muy mal, y que mi decisión podía conllevar una catástrofe. Lo dejé con esa opresión en el corazón, con ese nudo en el estómago. Pensando que si sucedía esa catástrofe no me lo podría perdonar en la vida, pero que de todas formas tenía que actuar de la forma que actué.

Porque me había acercado peligrosamente al punto de no retorno. Estaba ya al borde del abismo, tocando el precipicio con la puntita de los pies. Era una sombra de mí misma, un fantasma, totalmente absorbida la energía. Gris, los ojos vacíos. Sí, seguía adelante. Siempre he seguido adelante. Siempre he sido de dar no una segunda oportunidad, sino una tercera, y una cuarta, y una… Hasta que hay algo dentro que tira. Que dice Este es el límite. Hasta aquí puedo leer. Y os aseguro que casi llevaba leída una biblioteca entera. Que la losa era enorme. Que yo tomé la decisión de cargar el peso, y que por tanto no puedo achacarle a otro la culpa, o la responsabilidad de eso. La responsabilidad de otras cosas, sí. Pero no de lo que yo asumí.

Y asumí demasiado. Asumí durante dos años y medio ser madre, enfermera, amiga, amante, chacha, psicóloga… Asumí llevar el peso. Del trabajo. De la economía familiar. De la casa. De la relación. Me ahogué de deudas. Me ahogué de responsabilidad, de preocupación, de ansiedad, de estar pendiente a todo momento de cuando la otra persona se va a quedar sin trabajo de nuevo, se va a encontrar mal, se va a gastar lo que no debe. Me ahogué de no permitirme ningún capricho, de no anteponer en ningún momento mis necesidades. De posponerlo todo. Me ahogué de perder la confianza, de perder la fe, de perder la esperanza, de perder los sueños… en un sitio en el que me ha costado volver a llegar. De fines de semana metidos en casa, notando unos muros enormes levantados alrededor del otro, y sabiendo que diera lo que diera de mí, hiciera lo que hiciera, luchara lo que luchara, la solución no estaba en mis manos.

Porque, en contra de lo que varios de mis amigos pensaron, no estaba ciega, ni encegada. Ni ellos tenían toda la información en su momento, y si la hubieran tenido entonces, aún se habrían sorprendido más. Me doy cuenta de las cosas, y en ocasiones veo aún más allá de lo que pensáis. Buena quizá, pero no tonta. Supe que me estaba arriesgando. Más de lo que os podéis suponer algunos de vosotros. Pero decidí aceptar las cartas. Y mirar de jugarlas lo mejor posible. Dándolo todo. Demostrando que vivir valía la pena… aunque casi me quedara con mi vida por el camino. Cuando nos conocimos en el 2004, le dediqué una canción de Serrat: Para vivir. Nunca dejé de considerarla válida.

¿Y sabéis qué? Que no me arrepiento. De nada. Ojalá todo hubiera ido de otra manera, por supuesto. Ojalá no me hubiera destrozado la boca al comerme el suelo. Claro. No me gusta sufrir. Pero aprendo. He aprendido mucho estos dos años y medio. Sobre todo de mí misma.

He visto de lo que era capaz. He visto también cosas que no me han gustado, cosas que no me esperaba de mí. Y me he esforzado en cambiarlas. El tiempo dirá si lo he conseguido. Porque aunque tropiece con la piedra, y mis rodillas acaben peladas, yo no le doy un patadón a la piedra después. No. Me agacho, contusionada, recojo la piedra del suelo, la contemplo, y pienso si podría construir algo bonito con ella.

No me arrepiento de haber querido a Marc, y de haberlo dado todo para intentar que fuera feliz, o al menos más feliz de lo que había sido el resto de su vida. Algo conseguí. Hasta que ya no pude conseguir más, y estaba tan empequeñecida que no me reconocía en el espejo.

Y hasta ahí llegué. Fue una decisión muy meditada. No fue fácil. Cuando vas por el mundo sin barreras, estas cosas nunca son fáciles, y menos cuando das tú el paso.

El primer mes fue duro. Doloroso. Fueron horas y horas de lágrimas lanzándose mejillas abajo. Y eran lágrimas amargas estas. Lágrimas en unos ojos sin brillo, privados casi de alma. Lágrimas saliendo de un vacío. Y me permití llorar, y sangrar, sin regodearme en el dolor, pero permitiendo que éste saliera antes de cauterizar la herida. Sin detener la hemorragia hasta que el corte no estuviera suficientemente limpio, para que la cicatriz no fuera espantosa y me torturara con sus ecos tiempo después. Había tanto por limpiar… Me lo permití todo lo que fue necesario. Y con cada gota, la luz se despertaba un poquito. Y empezaron a existir más momentos de tranquilidad que de tristeza. Y luego apareció algún instante de alegría serena. Y poco a poco, pasado el mes uno, me fui recuperando a mí misma. Permitiéndome ser egoísta inteligentemente durante un tiempo. Dicen que a la naturaleza no le gustan los huecos, los vacíos. Que necesita llenarlos. Y el mío se fue llenando.

Hay cosas en las que no he cambiado. No quiero cambiarlas. Otras que se han visto templadas por la experiencia.

Y sí, seguramente volveré a querer. Es una de las cosas que no quiero cambiar, porque sino no sería yo. Sólo que ahora voy con la cabeza bien alta. Ahora acepto mi valía. Sigo reconociendo la ajena. Pero no voy a buscar aprobaciones externas. No necesito demostrarle nada a nadie. Creo que ahora ya ni a mí misma. Me vais a ver con la sonrisa en la cara, con el brillo en la mirada. Con confianza. Con coraje. Luchando siempre. Jugando siempre. Levantándome siempre. Y a quién no le guste, quién no lo entienda, que no mire. Que no compre. Que es lo que hay. Ni más ni menos.

Y así estamos ahora…

Deformación profesional

 

Un tema importante. El trabajo. No me gusta vivir para trabajar, aunque en ocasiones lo haya hecho. Sin embargo, para mí el trabajo no es algo aparte y desvinculado del resto de mi existencia. Forma parte de mi vida. Son horas de mi tiempo, es mi energía vital, la que está siendo invertida allí. Por eso considero fundamental que mi trabajo me aporte algo más que dinero, y por lo cual a mí me gusta implicarme en lo que estoy haciendo.

Así estamos…

Me licencié en Biología hace ya nueve años. Buenas notas, y todo eso, pese a la depresión que arrastré durante todo un curso. Entre todas las carreras que me apetecían, me decanté por esa. Dejando aparcadas otras como periodismo, arqueología, astronomía y astronáutica, bellas artes, informática, veterinaria… creo que las únicas que no me llamaban nada eran medicina, derecho y económicas-empresariales. Fíjate tú. Triste que luego te tengan que hacer la bromita típica de la Obregón… parece que en ocasiones la gente no anda sobrada de recursos mentales.

A su vez, el primer trabajo que tuve fue de profe. Supongo que como muchos adolescentes de nuestra generación, que se ganaron sus primeras pelillas dando clases particulares. Empecé con 16 años, y de forma más o menos intermitente, fui ejerciendo durante los 10 años siguientes. Quizá estas cosas marquen…

La cuestión es que una vez terminada la carrera, me enredé con el Doctorado, en Genética, con mi profe preferido. Lo dejé a los dos años y medio, después de constatar que efectivamente aquello era una casa de putas, que las puñaladas te llovían de todos los sitios, incluido tu propio grupo. Que a mí aquellas paredes del laboratorio se me venían encima si tenía que pasarme todo el día allí. Aprendí, eso sí. De método científico, más que en la carrera. De otras cosas también. Me dijeron que tenía madera para llevar un equipo. Que era increíblemente rápida a nivel mental. También constaté que era independiente, que me gusta ser capaz de valerme por mí misma (que no quita pedir ayuda cuando realmente la necesito), y que no me gusta lamerle el culo a nadie.

Salí de la Facultad dispuesta a afrontar el mundo real, pero sin tener muy claro cuál quería que fuera mi camino. Di tumbos entre varios trabajos. Algunos me aportaron más que el dinero. Otros fueron simplemente de subsistencia.

Estando en Madrid, currando de teleop, me apunté a un Master a distancia de Educación Ambiental, al cual llegué buscando información de Ecoturismo, tema que me apasionaba, y me sigue interesando. Después de ese curso, fui teniendo las ideas más claras.

Adoro la naturaleza. Adoro este planeta. Soy parte de él. Somos parte de él. Nos estamos cargando nuestras posibilidades de supervivencia decente y solidaria, y arrastrando con nosotros a otros seres que sólo tienen la culpa de coexistir en la misma era que nosotros, que de sapiens ni el nombre en la mayoría de los casos.

Me encanta comunicar. Me encanta enseñar. Necesito un trabajo que no sea repetitivo, monótono, aburrido. Me ha de suponer un reto. Un aprendizaje constante de muchos temas, y un desarrollo continuo de capacidades. Me he de sentir útil. He de creer en lo que estoy haciendo. Me gusta el contacto con la gente, el trabajo en equipo. Y también el trabajo en solitario. Despertar mi faceta creativa y aunarla con la organizativa, a ver qué sale.

A mi vuelta a Barcelona, intenté adentrarme en ese campo nuevo. Pero carecía de experiencia, y de contactos, y no hubo suerte. Me dediqué a llevar la tienda de fotos con mi madre, y luego el Forum. Al acabar este, tenía la intención de volverme a los Madriles, y probar allí. Pero empecé mi relación antes (post anterior!)… y el trabajo se convirtió en mera supervivencia. Siempre aprendo algo, por supuesto. En Decathlon comprobé en directo que realmente puedo llevar un equipo, aunque no me guste mandar.

Y así seguí hasta que finalmente después de que me echaran de un curro por estar demasiado por encima de lo que se esperaba de mí, decidí hacer un kit kat y pillarme el paro lo que me tocara, mientras me ponía en serio a intentar encontrar trabajo de EA. Y dicen que cuando el alumno está preparado, el maestro aparece. Y apareció un curso de Formación Ocupacional, cuyo nombre recuerdo, el de Monitores de Educación Ambiental. Y allí que me apunté.

Mucha de la información facilitada en el curso ya la conocía de manera autodidacta. Pero el curso me abrió otras puertas. Me facilitó conocer a gente fantástica, a la que quiero un montón y con la que he tenido el gusto de trabajar, los que pasamos hace un año a engrosar las filas de APEU (Associació Pràctiques d’Ecologia Urbana). Me facilitó dar el paso para asociarme a la Societat Catalana d’Educació Ambiental (SCEA). Para hacer unas primeras actividades con críos, y alguna charla.

Y el pasado estío, coincidiendo con el Casal de verano en Castellar del Vallès, empecé a substituir a la secretaria técnica de la SCEA, que se encargaba temporalmente de un proyecto paralelo. Poco después, me llamaron por si tenía disponibilidad para impartir módulos de sensibilización ambiental para los cursos de formación ocupacional (para adultos) en dos academias, una de ellas donde había hecho el curso, la otra en Terrassa. Y acabadas las vacaciones, me encontré que la substitución pasaba a ser un contrato de un año con una jornada de 20 horas, más la organización para ese mismo diciembre de unas jornadas de EA, el Fòrum 2000+6, de las cuales fui la absoluta perpetradora y enmarronada… pero que gustazo dan los aplausos en el autobus de vuelta…

Al final, también acabé encargándome de una parte de la siguiente edición del curso de Monitores de EA (que, por cierto, me acaban de llamar para confirmar el de este año, y ya les he dicho que no va a poder ser… los motivos, entre este post y los siguientes).

Finalizados los cursos en febrero, me contrataron en la empresa Argelaga (40 horas al mes, obra y servicio), para la realización de talleres e itinerarios ambientales y la coordinación y diseño de materiales de una Agenda 21 escolar (si alguien quiere saber qué es eso, que me lo pregunte o que lo busque), así como otros proyectos. Combinándolo con la secretaría de la SCEA, por supuesto.

Ahora el ritmo está más relajado. Pero ha sido un curso frenético. De un trabajo a otro, de un proyecto a otro, y tiro porque me toca, transporte aquí, transporte allí, inexistencia de fines de semana en ocasiones, dos semanas de vacaciones de la SCEA en enero utilizadas para dar clases… ha sido casi vivir para trabajar.

Eso sí, en un mundo que me gusta. Al que le puedo aportar lo mejor de mí misma. Donde me siento útil. Exasperante a veces, pero muy gratificante. Creo en lo que hago, por fin. Me encanta trabajar con niños, pero también con adultos. Es un aprendizaje constante. Encontré mi camino principal… pero todavía estoy buscando la vereda que se desvía hacia el prado verde.

Porque el curro en la SCEA, que es la base de mi sueldo durante todo el año, ya no me aporta nada nuevo. Ya no hay retos. Estoy en un despacho, yo sola. Haciendo trabajo administrativo. Y eso es aburrido. Mucho. No me pone. No me motiva.

Por desgracia, no puedo depender del trabajo de Argelaga, porque por ahora no me pueden garantizar más de las 40 horas al mes, y así no hay quién viva. Y la formación ocupacional, aunque sean unas cuantas horas, está concentrada en 6 meses. El resto del año no hay nada. Y si durante el curso que viene me he de poner a combinar SCEA, Argelaga, y formación ocupacional durante medio año, me puede dar un tramujón gordo. Ya sí que acabo pa psiquiátrico. Implicaría olvidarme de los fines de semana totalmente. Olvidarme de los cursos que me gustaría hacer este otoño en el CENEAM. Olvidarme de taichi, danza del vientre, dibujo, o cualquier otra afición que me supusiera un tiempo del que no dispondría. Olvidarme de cualquier escapada donde fuera, olvidarme de mis amigos. Olvidarme de todas aquellas cosas que también le dan brillo a mi existencia. Olvidarme de vivir, y sólo trabajar. Y por mucho que adore parte de mi trabajo, no puedo hacer eso. Necesito un poco de equilibrio para ser persona. Vale que saco tiempo y energía de donde no hay, pero mis poderes no son ilimitados.

En septiembre se me acaba el contrato con la SCEA. Renovar, me renovarían. Fijo. Pero quizá sea el momento de un cambio, y de adentrarme más en la senda de los verdes brezos y los azules horizontes. Ahora, sólo dependo de mí misma, y de nadie he de responder. Ahora llegan los saltos al vacío. Ahora tengo formación, experiencia, y contactos. Vamos a ver por donde sopla el viento. Vamos a currárnoslo. Los saltos al vacío me ponen. Es la confianza en grado sumo.

Así estamos ahora…

PD. No me planteo oposiciones a profe de secundaria. No me apetece estar año tras año explicando lo mismo a adolescentes a los que en general les importa tres pueblos. No me gusta quedarme estancada en unos mismos contenidos, ni con una misma gente. Punto pelota.

Friends will be friends

 

Sí, sé que dije que iba a ser un post sin fotos. Sin embargo, ésta es la excepción que confirma la regla. También es un episodio postil con música específica. Junto con Las malas compañías de Serrat, que la mayoría ya conocéis porque os la he dedicado, tiene de fondo la banda sonora de Los amigos de Peter; Friends will be friends, de Queen, y Amigos para siempre, la versión de Los Manolos.

Así estamos pues…

Cómo puede apreciarse en la fecha, la foto tiene 13 años ya. Soy la de azul, obviamente. Somos los de Sant Miquel. La colla. Curioso. Ahí, y en la teoría de los vasos comunicantes de Txapu, podríamos decir que empezó mi idilio con la amistad.

Tengo un par de grandes amigas que conozco de antes, pero con las que la amistad se ha forjado y consolidado tiempo después.

Sin embargo, esta gente me hizo grande. Me hizo ver que no estaba sola. Me aceptó, me respetó, me quiso como persona. Y como amiga. En una época en la que no me sentía encajar en ninguna parte. Allí aparecieron. Entre notitas, salidas al cine, confidencias, meriendas en La Ronda, excursiones,… compartiendo nuestra adolescencia, nuestros deseos, nuestras dudas, nuestros miedos, nuestros descubrimientos.

Según Rac, en esa época yo daba tanta confianza que no cogerse a ella acababa siendo imposible. Creo que es algo que sigo haciendo, en parte.

El verano del 94, con unos tres años de andadura a nuestras espaldas, me sentía feliz. Mi vaso de la amistad estaba a rebosar, gracias a esta gente. Gracias a ella, a su apoyo, a su mera existencia, el ostión que tuve que afrontar unos meses después con la muerte de mi padre fue diferente. Crecimos juntos, en parte. Y como hablaba un día con Robe, hay una especie de chispita. Una chispita que, pese a los años, pese a las distancias, pese a las vidas ahora ya separadas, pese a las evoluciones de cada uno, sigue estando ahí. Que nos permite que el tiempo no transcurra, que en los reencuentros parezca que Sant Miquel fue ayer, que siga pensando que sólo hay amigos. Y que vale la pena vivir por ellos, y hasta morir por ellos, si así debe ser, como decía Stephen King.

La colla como tal ya no existe. Pero las personas que la compusieron siguen ahí. En su huequito en mi corazón. Os quiero no sabéis cuanto.

Y con el paso del tiempo otras gentes han encontrado sus agujeros ahí dentro. No diré que se pueden contar con los dedos de la mano. Mentiría como una bellaca. Doy gracias a que me falten dedos. Y para mí eso es como el aire que respiro. Es como mi vida misma. Algunos entraron directamente y por la puerta grande, otros pasaron por debajo de mi radar. Algunos ha sido un curro compartido durante años, decidiendo qué ladrillo sería necesario colocar para que la estructura fuera idónea para ambos. Algunos recién empiezan a construir en estos momentos, preguntándose si valdrá la pena y si serán resistentes los cimientos.

Porque hay que reconocer que mi confianza la doy fácilmente. Mi amistad, si creo que el esfuerzo y el cariño invertidos han de merecer la pena, también. Pero no es algo regalado de mantener. No es algo a dar por supuesto, porque sí, a las primeras de cambio. Porque igual que la he dado, puedo retirarla.

Porque quiero que mis relaciones me engrandezcan, no empequeñecerme con ellas. Ya dije que no quiero ir de visita por vuestras vidas. Que quiero poder reconocerme después. Que me duele echar una casa a tierra, podar un árbol; pero lo hago si es necesario.

Porque el respeto, la confianza, el cariño, el estar ahí, han de ser mutuos. Me gusta la reciprocidad en términos generales, on a regular basis. Que ir de copas con alguien y echar unas risas es muy sencillo. Echar el resto es más complicado. Hay muchas más cosas por compartir. No soy perfecta, lo sé. La habré cagado más de una vez, le habré fallado en alguna ocasión a alguien que me necesitaba. Y lo siento en el alma si ha sido así. Pero procuro no ir por esa vía, al menos estando en plena disposición de mis facultades.

Encontré relativamente pocas semanas atrás un artículo que tenía guardado de hará ocho años, en el que hablaba de amantes y amigos. Y esto me gusta…

Porque los amigos son el ancla de los afectos, el sentimiento que se esponja con los años, la construcción sólida de lo que uno sabe y lo que uno es. Los amigos son tu base, el esqueleto.

Podré no tener una relación de pareja y sentirme feliz, pero si no tengo a mis amigos, nada valgo. Cierto. Sois mi base. Mi esqueleto. Gran parte de lo que hace que esto valga la pena vivirse. Que no os dé miedo oírme decir lo que siento por vosotros. U os tendréis que calzar los machos, porque es lo que hay. Sobre todo los nuevos. Los que venís de lejos conmigo por el camino, sabéis que no soy peligrosa. Que podré morder, pero que eso no es malo. Si no apreto demasiado, claro! XD

Y lo cierto es que, aunque estéis en mi corazón, muchos de vosotros andáis lejos. Muchos más de lo que es sano y adecuado. Quizá algunos no físicamente, pero sí lejos con vuestros compromisos y vuestras vidas. Y os echo de menos. Quiero compartir cosas con vosotros, y la distancia no lo facilita. Suerte de blogs, MSN, mails y demás. No es lo mismo, pero ayuda. Sin embargo, a veces el camino se hace cuesta arriba.

Its not easy love but you’ve got friends you can trust
Friends will be friends
When you’re in need of love they give you care and attention
Friends will be friends
When you’re through with life and all hope is lost
Hold out your hands cos friends will be friends right till the
End

Necesito estirar las manos y encontraros ahí. Ahora es lo que más falta me hace. Y quiero también que vosotros sintáis que estoy al alcance. La lástima es que no puedo estar cerca de todos a la vez. Pero se hará lo que se pueda. He descuidado esto demasiado tiempo para mi gusto.

Te quiero. Sí, a ti te lo digo. Y a ti también. Y al otro. Y a vosotros dos. Y a los de más allá. Os quiero.

Podéis huir y esconderos, pero eso no cambiará fácilmente lo que siento. O sea que mejor asumidlo. Ya sabéis. Si la violación es inminente, relájate y disfruta. D Deseo que haya unos cuantos con ganas de seguir disfrutando(nos) hasta los restos.

Y en ocasiones, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña. No es cierto, Eleder? ;)

Y así estamos ahora…

Huid, insensatos!

 

… dijo Gandalf a la compañía del Anillo en presencia del balrog (que aún no está claro si tenía alas o no XD ). En ocasiones me he sentido balrog. Más chiquitina, menos imponente… pero he oído eso de fondo, como una vocecita que se susurraba a los oídos de otros. De hecho, este iba a ser el episodio prohibido dentro del megapost. El que existía dando vueltas en mi cabeza, pero que no creía conveniente publicar. Sin embargo, después de sendas conversaciones matutinas, aquí estamos. Amos a soltarlo.

Así estamos…

Recuerdo como si fuera ayer un día de marzo, en los rellanos de la Facultad de Informática de la UPC. Hace doce años ya. Con una calculadora científica en la mano, y un mensaje escrito en ella. Mensaje que, tras diversos problemas con las teclas, consiguió leer Alberto, que era el destinatario. En resumen, era una declaración de hechos. Un Me gustas. La cara fue un poema, por supuesto. Estuvimos toda la tarde hablando. Una semana después, me dijo de salir juntos. Duramos dos días. Y sin embargo, al dejarlo él, seguí ahí. Celebrando su cumpleaños con él. Sin ignorarlo. Sin apartarme de él ni nada. Y le sorprendió. Pasada la Semana Santa, empezamos a recogernos mutuamente en la salida de las respectivas facultades. Y una cosa llevó a la otra. Porque, como me escribió en una carta, llegado un momento era una tontería negar lo evidente. Le quise mucho. De hecho, una parte de mí aún le quiere. Como a todos aquellos con los que he compartido un tiempo de mi vida. No se me da bien transmutar el amor en odio o cosas de esas. Tampoco me gustaría.

Y siempre he sido igual de kamikace en ese aspecto. Pasan los años, y eso no cambia. He pensado a veces en los motivos… Que vida sólo tengo una, que de perdidos al río. Que es como una prueba de fuego. Los animales, cuando se encuentran con un peligro (normalmente un depredador), y sufren la descarga de adrenalina, tienen, como reacciones generales, el quedarse paralizados o el huir y esconderse. Es bueno saber quién es lo suficientemente valiente como para quedarse ahí conscientemente, pararse a analizar, y ver que no es tan fiero el león como lo pintan. Que si rascas un poco, hay un gatito ronroneando, juguetón él.

Quizá he pecado siempre de ser bruta. De soltar las cosas a bocajarro. De exceso de sinceridad. ¿Y qué? Si yo le digo a alguien que me gusta, no le estoy proponiendo matrimonio. Ni tan sólo le estoy diciendo de salir juntos, de empezar una relación. No. Estoy constatando un hecho. Estoy constatando lo que pienso, lo que siento. La impresión que tengo. Esa impresión puede verse modificada, claro. A mejor y a peor. Si huye despavorido, no suele ser a mejor XD Ver las carreras suele ser divertido. Y ya sabes que no vale la pena. No vale la pena el esfuerzo, ni el tiempo. Cuánto cagón hay suelto por el mundo, por dios.

Y él que se queda ahí, temblando y pensando que a lo mejor le llueve un zarpazo, pero aguantando el tipo, se merece mi aplauso. El que se arriesga a observar, a conocer, y a no tomar las de Villadiego a las primeras de cambio, se merece mi más sincero reconocimiento. Y mi amistad. Eso fijo. Si finalmente sucede algo más, es cosa de dos. Y ya se verá. Aunque nunca voy a esconder lo que sigo pensando para que el otro se sienta cómodo. Ah, no. Dijimos, sin máscaras, sin barreras. Pero aún no me he comido a nadie. Ni tengo intención. Menos desde que cambié mi dieta XD

Què hi farem. Lo de sentarme a esperar nunca ha sido mi fuerte. Los rodeos tampoco. Será por eso que soy poco femenina? Será por eso que doy miedo? Puede. O no. Quizá es que no me dan miedo mis sentimientos, ni expresarlos. Y si se quedan por ahí cerca, continúo el estudio. Y eso incluye lo bueno y lo malo. De eso que todos, yo misma inclusive, tenemos. No me gusta pedestalizar a nadie. Las alturas, para según qué, no son buenas; cabe despeñarse a veces. Pero sí que procuro valorar lo que veo de bueno. Procuro buscar y sacar lo mejor de las personas que me importan.

Sin embargo, ahora subí el listón. Está a unos niveles considerables. Habrá que currárselo quién quiera pasarlo.

Recuerdo que Rafa, mi director de tesis, me dijo una vez que yo era muy rápida en comparación a los tíos. Que cuando ellos justo empezaban el camino, yo ya había ido, vuelto y estaba poniendo cara de Sí que tardas, releches. Es posible. Habrá que ver si en un futuro, alguien tiene cojones de llegar al prado donde yo esté, alcanzarme, cogerme de la mano, i fer volar estels amb mi. A lo mejor entonces decelere algo. Porque ya cometí el error en alguna ocasión de frenar antes, y quedarme mordiendo el polvo tirada en el suelo. Y no me motiva. Nada de nada.

Por lo pronto, no pienso buscar. No quita que no pueda gustarme gente en el paseo. Y que siga diciéndolo. Pero, si alguien quiere ver el otro lado de la verde pradera, más le vale que sea valiente, y que sepa correr… pero no hacia el lado contrario XD

Mientrastanto, yo me sacudiré el barro, pillaré carrerilla, y buscaré los azules que siempre brillan más en otros horizontes.

Y así estamos ahora…

Sweet Home

 

Un lugar. Un espacio. Donde sacudirse el polvo de la calle y entrar en el santuario. Santuario de risas, de lecturas, de comidas, de sueños… un reducto tranquilo, donde esparcirse y recuperar la energía. Donde gastarla también. Creando, trabajando, meditando. El reposo de la guerrera. El hogar.

Así estamos…

En los últimos tres años me he mudado más veces que en toda mi vida anterior. Fui de casa de mi madre a Montigalà, de ahí a Vilamarí, luego a Castellar, y finalmente a Sabadell. Todo esto con Marc.

En Sabadell pago 635 euros de alquiler. Son unos 50 y pico metros cuadrados. Una habitación doble. Parking y trastero incluidos. En el centro de la ciudad, pero en un lugar tranquilo. Nuevo, lo estrenamos nosotros. Suelo de parquet. Calefacción y frío por bomba de calor. Entrada y bloque estilo pijiguay zenamericano. Hasta tiene aireadores en los grifos y doble descarga en el WC. Toooodo exterior. Con la biblioteca más cojonuda que he visto en mi vida, sólo comparable a la cadena Waterstone de UK, al cruzar la calle. Se oyen las campanas de la parroquia cercana durante el día.

Está de puta madre. Y en estos cuatro meses, me he sentido en casa. Me ha ido bien para recuperarme, para reencontrarme, para volver a ser yo. Para mantenerme ocupada en cuerpo y mente.

… pero…

era un piso para dos. Y ahora estoy sola.

pagar esa cantidad al mes me supone lo más cercano a una soga al cuello. Y no me apetecen las ejecuciones por asfixia.

me sobra espacio. Hay un montón de metros que realmente no aprovecho. Ni creo que vaya a aprovechar demasiado. Por lo que la relación entre lo que pago y lo que utilizo se desequilibra aún más.

… y qué le pido yo a un piso?

Luz. Soy como las plantas, aunque no haga la fotosíntesis. Necesito mucha luz.

Libertad. Libertad para poder montarlo y decorarlo a mi gusto, por lo que tiro por los pisos vacíos. Va a ser mi madriguera, por lo que me siento más cómoda si me veo reflejada.

Felinidad. A estas alturas, no voy a separarme de mis dos monstruos. Freya y Tyrion. Los adoro. Y fueron un gran apoyo estos últimos meses. Gracias a ellos no se me vino la casa encima. Y después de todo lo que he sufrido por la peque, y los sustos que me ha dado, pues no pienso estar en un sitio donde no puedan estar ellos también.

Espacio. El justo y necesario. Para mis libros, mi ordenador, mi caballete, mi djembé… por supuesto, también para una cama y mi ropa!!! XD Pero al fin y al cabo, ropa tampoco tengo tanta, soy una chica atípica, què hi farem…

Movilidad. No me hace falta una plaza de parking. No tengo coche ni carnet, y por ahora ni ganas. Pero me gusta el transporte público cerca. Y un sitio para dejar mi Rockrider. El resto, a pie. Será por andar…

Amigos. Que me visiten y a los que visitar. Eso no es una característica intrínseca del piso, por supuesto. Pero la proximidad facilita las cosas.

Precio. Pues también. Uno razonable, adecuado a mis capacidades y a mis otras necesidades. Que también hay que pagar facturas, comer, y tener un poco de vida.

Del resto, ya me encargo yo. De hacerlo acogedor, de convertirlo en un hogar, de ser lugar de encuentro para audiciones serratianas, ingesta de trufas, visionado de pelis, tertulias, partidas de rol… De transformarlo en un oasis para el sediento, en el ojo del huracán donde reina la calma… dadme azules, verdes y amarillos. Dadme cojines y velas. Madera. Destornillador, taladro, martillo… y contemplad la metamorfosis. El calor, el cariño, la frescura… ya los pondrá la anfitriona. Un sitio para estar en Vipassana y para berrear ABBA a grito pelado.

Quizá necesite un cambio de base. Ahora empieza mi búsqueda.

Y así estamos ahora…

Deudas pendientes y asuntos

 

… de los que mejor no hablar. O quizá sí. No se trata de deudas económicas, aunque por desgracia haberlas haylas, como las meigas. Sino de deudas pendientes conmigo misma. Cosas que dejas aparcadas. Sueños. Al fin y al cabo, soy una soñadora. Sólo que creo que los sueños hay que lucharlos. Hay que construirlos. Hay que dar algo de ti para que se hagan realidad.

No creo en la suerte ni en el destino. Al menos, no como elementos totalmente ajenos a uno mismo. Dicen que el universo tiene una forma curiosa de ordenarse a sí mismo. Cierto. Y nosotros formamos parte de él. Somos él. A mí me tira más el caos y la sincronicidad. Lo que atraemos a nuestras vidas. Lo que deseamos en ocasiones se cumple. En realidad siempre se cumple, aunque no todas las veces de la forma que imaginamos.

Al fin y al cabo, hace falta coraje, lucha y confianza. Por un lado. Receptividad, reconocimiento de posibilidades y aceptación de la acción transformadora de las experiencias. Por otro. Y cuando deseas sobre una estrella fugaz, y pones toda tu energía en el deseo, acabas bailando con lobos, jugando con delfines y siendo reconocido por las mariposas… literalmente.

Y hacer tuyo el camino,
que tuyas son las botas.
Que una sonrisa pueda
dar a luz tu boca.

Abrázate a los vientos
y cabalga los montes.
que no acabe el paisaje
con el horizonte.

Que el sol sólo es el sol si brilla en ti.
La lluvia sólo la lluvia si te moja al caer.
Cada niño es el tuyo.
Cada hembra, tu mujer.

Y así estamos…

… haciendo lista de proyectos a emprender. Aquellas cosas que te dices, cuando tenga tiempo, cuando tenga dinero, si pasa esto, si pasa aquello… A veces hay que pillar el toro por los cuernos. Porque las oportunidades que te brinda el universo no siempre se repiten.

- El Camino de Santiago. Este agosto. Ya lo sabéis. Salgo el 11 rumbo a Logroño. Y el 12 empiezo a andar, los tres primeros días junto con Eleder. Seguro que le voy a echar de menos el resto… Lo decidí en Semana Santa. Me levanté de la cama y una vocecita me dijo, por qué no haces el camino este verano?, good timing, te hará bien. Al acabar el día, ya tenía claro que me iba. Va a ser cojonudo.

- Open Water Diver aka el básico de submarinismo. Hace más de tres años que lo tengo en mente. El verano de 2004 iba a hacerlo con unos compañeros del Fòrum, pero… coincidió con la enfermedad y muerte de mi abuela. Y se quedó en el limbo. Vamos a mover energías para que sea posible este otoño. Y así poder sumergirme en las aguas aún más.

- Formación. He pedido tres cursos en el CENEAM para este otoño. Uno sobre cambio climático, otro sobre gestión, y otro metodológico y que pinta genial, porque es un acercamiento emocional y sensorial a lo ambiental. Me han advertido que si lo hago vaya con la mente abierta… como si no fuera así siempre ;) Ojalá me acepten en los tres. Aparte me encantaría complementar con cosas como narración oral, gestión de conflictos, ornitología… todo se andará. Fijo. Lo haremos andar.

- Viajes. Siempre quieres ir a muchos sitios. A mí me encanta. Conocer y revisitar. Lo viejo y lo nuevo. Lo familiar y querido, lo desconocido y excitante. Sin embargo, ahora primero va la gente. En el top de la lista, hay reencuentros con gentes y lugares. Y en el top ahora está UK. Porque allí tengo uno de mis triángulos de las Bermudas más queridos (y otro que se me ha ido un poco más lejos, descuajeringándome la figura geométrica…): Txapu, Josh y Rac. Se lo debo. Aunque me tire más Escocia, obviously, por otros motivos, sé que quiero hacer Cambridge-Brighton-Ipswich. A lo mejor lo traen también los vientos otoñales, junto con una escapadilla a la Emérita Augusta, a ver a cierto Pater y compinches… ;) Y seguro que habrán más en los tiempos a venir.

- Toftevaag y Costa Rica. Podrían entrar dentro de viajes, y sin embargo los considero una categoría aparte, no sólo por el coste. Costa Rica iba a ser mi viaje de bodas. Un sitio donde me encantaría ir y dsifrutar a mansalva. Pura vida al límite. El Toftevaag… hablé de él hace tiempo. Es un velero que recorre el mar de Alborán investigando cetáceos. Doce días de navegación cuál pirata, arriando velas, observando aves, siguiendo delfines… Sé que lo viviré. Más pronto o más tarde, pienso pisar ese barco y dejar que me lleve por el azul.

… y los en marcha. TaiChi. Danza oriental. Bici. Djembé. Es cuestión de hacerles un huequito en mi vida. Esté donde esté, quiero seguir profundizando en ellos.

Conociéndome, seguro que salen más. Sí, soy inquieta. No, no sé de dónde saco el tiempo. O quizá sí. Sé de dónde saco la energía. Al fin y al cabo, sólo se transforma. Como todo.

Voy a seguir construyendo para volver a bailar con lobos antes de fin de año. Los saltos al vacío no son malos. Es desvincularse pacientemente del resultado de lo que has estado creando, nada más y nada menos. Y esperar. El universo se ordenará de las formas más sorprendentes y maravillosas. Los cambios hay que vivirlos. Fear is the mind-killer. Seize kairos.

… y así estamos ahora…

So we open up a quarrel
Between the present and the past
We only sacrifice the future
It’s the bitterness that lasts

So don’t yield to the fortunes
You sometimes see as fate
It may have a new perspective
On a different day
And if you don’t give up, and don’t give in
You may just be o.k.

Say it loud, say it clear
You can listen as well as you hear
It’s too late when we die
To admit we don’t see eye to eye

So what happens now?

 

… porque supongo que os estáis preguntando, los que no lo tenéis claro aún, que todo este desnudo mento-emocional es para llegar a alguna parte, no?

If not, it’s time you begin.

Y así estamos…

Recapitulemos. Es tiempo de cambios.

Trabajo, en el ámbito que me gusta y que finalmente encontré. Pero no en el tipo (o al menos no en uno de ellos) de sitios donde me gustaría. Ya tengo formación, experiencia y contactos para poder desenvolverme sin excesivos problemas en otras localizaciones, donde no esté el mercado tan saturado como aquí. Porque Deú n’hi dó cómo está en este país, que das una patada y saltan empresas, asociaciones, autónomos… Y con la superpoderosa y acaparadora La Vola detrás, que parece que se lo lleva todo… Catalunya fue de las pioneras en Educación Ambiental, con lo que hay mucha gente ya, y bastantes buenos. Se puede mirar en otras partes… y aprovechar que no tengo ninguna atadura, y que el 15 de septiembre se me acaba uno de los contratos. Cambio uno.

Piso, lo tenéis más reciente. Me gusta, sí. Pero un rinconcito más pequeño y barato ya me iría bien. Cambio dos.

Relaciones. En estos momentos, nada que me ate a Barcelona o alrededores. De hecho, nada que me ate a ningún rincón en particular. Campo libre.

Amigos. Lejos. Desperdigados. Por la península, y fuera de ella. Ir a alguna parte dónde tenga unos cuantos, y opciones de vida social, estaría de lo más genial… Cambio tres.

Deudas pendientes. Algunas, es indiferente mi localización. Las podré realizar igual, en un sitio u otro. Otras se ven favorecidas en función del asentamiento. Campo libre, o pseudo-cambio cuatro.

Total, que llego al momento de los saltos al vacío y esas cosas que tanto me gustan a mí y que tan pelos de punta les ponen a algunos de mis allegados… llega el momento de los cambios. Y es que cuando yo hago cambios, suelen ser radicales, y de muchas cosas a la vez.

Pero cómo bien habréis podido leer estos días, por mi cabecita han pasado muchos factores, aunque de forma rápida, eso sí, lo que tiene la mente ágil y tal, que luego acaba pareciendo que eres impulsiva, nada más lejos, todo sopesado, decisiones tomadas, punto pelota, de cabeza.

En resumidas cuentas…

¿Cuándo tengo intención de irme?

If things go as planned (sí, hay plan, aunque lo dudéis!), la idea es dejar el piso a finales de septiembre-principios de octubre. Para no tener que pagar otro mes de alquiler, y aprovechar que me devuelvan entre 1800 y 2400 euros entre lo que dejé de depósito bancario y la fianza… Diréis, es muy pronto! Eso es ya! Casi casi. Pensad que mi concepto del tiempo es diferente. Coincide con la finalización del contrato de la SCEA, que ya comenté, el 15 de ese mes. Momento idóneo para agarrar los meses de paro que me tocan, y con eso, el dinero recuperado, y algo que me tienen que pagar aún, tengo una semitranquilidad mientras busco. No me voy con una mano delante y otra detrás.

¿Y a dónde?

Estuve ponderando varios destinos. Considerándolo todo. No sólo lo expuesto en el megapost, sino otras cuestiones personales, principalmente la atracción que sentía por los diferentes emplazamientos como tales. Las dos opciones principales, como bien adivinó Josh ayer antes de que se lo explicara todo (great minds think alike, of course!), han sido Reino Unido y Madrid. Luego estaba Galicia, Andalucía, Menorca… Al final, la ganadora ha sido Madrid. Me vuelvo al centro. De hecho, hace tres años ya pensé en volverme, quién lo iba a decir…

¿Y el por qué ahí?

Creo que después de todo lo que he escrito, está muy claro. Miro a la sección bloguera de la derecha de la pantalla, y a qué no sabéis dónde se encuentran la mayoría??? Nada, chicos, chicas, que el principal motivo sois vosotros. Que os echo de menos. No quita que no vaya a echar de menos a gente que dejo aquí. Ni que no eche de menos a gente que está en otras partes. Sólo que allí se me abren más posibilidades de vida… de salidas al monte, de conversaciones profundas (y no tanto), de cines, de partidas de rol, de paseos, de frikear… un montón de cosas, pero por encima de todo disfrutar de vuestra compañía. Espero que también estéis dispuestos a disfrutar de la mía!!!

El trabajo allí tiene las mismas posibilidades que aquí. O quizá incluso más, quién sabe. Empiezo con el paro, para poder buscar ya establecida, y para aprovechar y hacer los cursos que me den del CENEAM (si estoy currando no puedo hacerlos, y es una formación que me va a ir muy pero que muy bien). Tantearé el terreno, y ya veremos si me pongo por cuenta ajena… o propia. Ahora ya tengo tablas para trabajar por proyectos, actividades y tal. Al fin y al cabo, disfrazado de contratos puntuales y facturas, es algo que he estado haciendo ya…

Puedo encontrar un piso allí también. Por menos de lo que estoy pagando aquí, más chiquito y vacío; ponerlo a mi gusto con las cosas que ya tengo y llevarme a la felifamilia. Mola. Puedo hacer la escapada a Mérida. Puedo sacarme el OWD en Murcia. Puedo hacer la visita a UK. Madrid está enmedio. Queda más a mano de todo (o de casi todo) que Barna. He vivido allí, me lo conozco, me siento cómoda. Tengo gratos recuerdos de las veces que he estado por ahí, ya libre. Muy gratos. Además, ahora se le une al pack una cantidad nada despreciable de foreros Asshaianos, gente muy maja con la que poder, entre otras cosas nada despreciables, cerrar la noche cuando se tercie al grito de CHURROS Y PRADO!!! Y el TaiChi, la danza del vientre, los cuentos… quizá hasta estén más abiertos allá los horizontes según cómo…

Hasta aquí puedo leer.

Y así estamos ahora…

“Now, think carefully Jack… Would you do the whole thing all over again, knowing what you know now, knowing what you knew then?” And he smiled, like the old pumpkin King that I knew, then turned, and asked softly of me… “Wouldn’t you?” (acabadlo con música de Danny Elfmann)

Thank you for the music

 

 

… and finally, everything worked out just fine…

 

… y así se acaba el post. Sin closure. No hay desenlace aún. Éste se irá construyendo con el viaje, aunque el viaje nunca acaba, siempre se abren caminos nuevos. Por lo que tampoco hay epílogos pastelosos que contaros. Sin embargo, los libros suelen empezar con agradecimientos, las películas suelen cerrar con créditos. Esta es la entrada 8, el infinito, un ciclo sin fin, principio y final continuo y eterno. Por lo que…

 

I’ve been so lucky, I am the girl with golden hair
I wanna sing it out to everybody
What a joy, what a life, what a chance!

So I say
Thank you for the music, the songs I’m singing
Thanks for all the joy they’re bringing
Who can live without it, I ask in all honesty
What would life be?
Without a song or a dance what are we?
So I say thank you for the music
For giving it to me

 

… sois la música y las canciones de mi vida. Los créditos y los agradecimientos.

 

Así que gracias. Gracias a los que habéis leído todo o una parte de este mega post. Gracias a los que habéis comentado, y a los que no. Gracias a los que me habéis hecho llegar vuestras impresiones por mail, teléfono, MSN, chat o cara a cara. Gracias a los que habéis invertido horas y esfuerzo para intentar comprenderme un poco más. Gracias a los que hace tiempo que me conocéis, y gracias a los que justo me estáis descubriendo. Gracias a los que no os habéis tomado la molestia de leer la saga porque por ahí rondan cosas más interesantes, y al menos habéis seguido mi consejo.

 

Gracias a los que ya conocíais mi decisión, y gracias a los que os ha sorprendido, total o parcialmente. Gracias a los que me habéis apoyado en los momentos difíciles, y a los que habéis estado allí para compartir también risas. Gracias a los que me echáis de menos. Gracias a los que me añoraréis cuando me vaya. Gracias a los que os apetece tenerme cerca. Gracias a los que queréis compartir vuestro tiempo conmigo. Gracias a los que habéis asistido a mi más reciente metamorfosis, a mi ascenso desde el fondo del pozo, y a los que no habéis dudado que seguiría adelante.

 

Gracias especiales a Txapu y a Josh, porque siempre serán mis mosqueteros, los hermanos que nunca tuve, mi trío perfecto. Por todos los cines, las canciones, los abrazos, las conversaciones, lo bueno y lo malo, todo lo compartido, gracias. Porque siempre recordaré esperar de madrugada en una playa a que apareciera entre la niebla un barco pirata. Porque siempre tendré presente que no cabe esperar agua hasta llegar a la cima, y que algunos ligan más que yo aunque se estén muriendo. Por tantas otras cosas, gracias.

 

Gracias a Afri, mi flor, con la que construimos a lo largo de veintiseis años algo que merece la pena cuidar, a base de ostias a veces, pero sobre todo a base de escuchar, de respetar, de aceptarnos la una a la otra e intentar aprender mutuamente para ser mejores. Gràcies, guapa, ets la millor.

 

Gracias a Rac, a Robe y a Paco. Porque pese a las distancias, cada reencuentro me devuelve la magia de nuestros inicios, de esa chispita que sigue viviendo entre nosotros, y que sigue permitiéndonos hablar tanto de sexo como de arreglar el mundo… Gracias, chicos, dieciséis años después.

Gracias a Xavi y Susi, por hacer que mi trabajo mereciera la pena. Gracias a Estela, a Yoli, a Orla, a Joan, a Mònica… por todo lo vivido, y por lo que espero nos quede aún por vivir.

 

Gracias a Earendil y a Eleder. Porque las escapadas transcurridas desde hace tres años en vuestra compañía, y esa sensación indescriptible que me embarga cuando nos encontramos los tres juntos cantando Serrat, ya serían puntos suficientes para irme a Madrid. Gracias porque el tiempo con vosotros no avanza igual. Gracias por vuestros abrazos y vuestras sonrisas. Por vuestra espiritualidad, por vuestra magia, por vuestra música. Gracias por vuestro cariño. Por vuestros silencios y vuestras palabras. Por tantos pasos compartidos. Gracias por ser el mejor marinero y el mejor silvano de la Tierra Media, y del mundo mundial.

 

Gracias a Shelob y a Niniel. Sois las mejores, chicas, y espero que hagamos muchas cosas juntas. Gracias a Kalruth, a Luiyo, a beor, a Rumil, a Arien, a Yami… y a todos los hammones que me acogieron hace unos años y que siempre me han recibido con los brazos abiertos, y una bebida en la mano ;) Gracias a Eled, que me ha dado un alegrón enorme al decirme que va a estar también en el centro. Gracias al Pater, por aparecer cuando le estaba buscando (sí, alguien juega a los dados ahí arriba, pero somos nosotros los que decidimos que número va a salir ;) ), y por poner Mérida a mis pies. Gracias a todos los otros de tierra_media que han reaparecido, justo cuando los echaba de menos, y a los que han seguido cerca a pesar del tiempo y la distancia. Y un abrazo muy gordo a la trenzas si me lee. Gracias, mellon (no me acuerdo del plural… ;) )

Gracias a Dan, por ser el mejor piloto, always. Gracias por defenderme siempre, a capa y espada, y por seguir croando junto a mi espíritu. Gràcies, preciós.

Gracias a Marc, porque pese a toda la negrura, han habido colores brillantes y bonitos en este periplo. Gracias por el cariño, por el apoyo, por los abrazos, por los besos. Gracias por seguirme queriendo, y por seguir adelante. Moltes gràcies, amor meu.

Gracias a Agnès, por ser la mejor compañera de despacho, por convertirse en mi amiga en este año. Gracias por compartir comidas, por escucharme, por estar ahí pese a ir de bólido, y en ocasiones ser la primera a conocer mis penas y alegrías. Gràcies, blaueta.

Gracias a APEU, por ser las mejores personas con las que trabajar, y disfrutar, y crear un mundo mejor. Gracias por hacerme recuperar mi senda profesional y mis sueños, por haber sido un puntal sobre el que construir. Gracias especiales a Tomàs y a Ceci, porque ellos lo valen, por su surrealismo, su vitalidad y su ternura. Gràcies, merci, tack.

Gracias a Imperator, por estar ahí y por molestarse a ver más allá de la blandita mierda de pavo y encontrar el hierro que había detrás, y correr un huevo. Gracias a Rapun, por ser grande en muchos aspectos, por sus consejos, por su entusiasmo tras un pincel, por ser alguien de quien aprender y con quien me encantaría trabajar en algún momento.

Gracias a Manchi, por ser lindo y achuchable como sólo él sabe, y por decirme en un viaje a Chiclana que soy la mejor compañía posible. Gracias a Penthe, por estar tan loca como yo, y porque creo que éste puede ser el principio de una gran amistad. Gracias a Lady Ni, por desazonarme y darme otro buen motivo para escaparme a Mérida. Gracias a Alath, a Viento, a Galad, a Syrio, a Benjen, a Hara, y a tantos otros foreros y foreras de Asshai, por hacerme reír, llorar, disfrutar, emocionarme, recuperar mi alma friki, en el momento oportuno.

Gracias a mi madre. Porque nos graduamos el mismo día. Gracias por todo su amor y su preocupación por mí, aunque esta a veces le impida recordar aquello de “que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un día nos digan adiós…” Gracias por darme lo más precioso. Moltes, moltes gràcies.

Gracias a Pepe, por no pretender hacerme de padre, y sin embargo ser todo un caballero y un gran amigo, dispuesto a echar un cable cuando ha sido necesario. Gracias, salao.

Gracias a todos los que no he nombrado, pero que igualmente formáis parte de mi existencia. Ya sabéis quiénes sois.

Gracias a todos por el camino recorrido. Gracias por hacerme un hueco en vuestras vidas. Gracias por aceptarme y quererme. En ocasiones, estas cosas hay que decirlas. Y ésta es una de ellas.

Por eso, simplemente, y de todo corazón, gracias. Por ser los mejores títulos de crédito que podría desear.

To be continued…

 

PD. Un favor os pido. Tras mostraros la ruta, capa sobre capa, hacia mi interior, me gustaría que, en una simple frase, expresárais vuestros deseos para conmigo. Porque las nuevas aventuras siempre es maravillo empezarlas con los mejores deseos, y ese siempre es el caso de la gente a la que quieres… Gracias, de nuevo.

8 comentarios para “Así estamos”

  1. Belial Dice:

    ains… ke bonito, la verdad es ke me ha gustado muchisimo lo bien ke expresas y lo ameno ke se me ha hecho leer tu blog guapisima.

    Belial.

  2. Imperator Dice:

    Tiempo.

  3. Amandil Dice:

    Y sin embargo, se mueve. :)

  4. Nilrem Dice:

    Valor

    Pd: Dios, como me he visto reflejado en algunos parrafos.

  5. Nenya&Eryon Dice:

    Suerte! Y ya sabes donde estamos para lo que haga falta.

    Un beso, guapa. :)

  6. willow Dice:

    Que envidia me das de valentía, a mi mi tierra me ata mucho, nunca he vivido en Madrid pero he ido en alguna ocasión, de visita y de paso, pero ten por seguro que a partir de octubre iré mucho más, puesto que allí estás tu, la dueña de mi corazón.

  7. trenzas Dice:

    Todo pasa y todo llega. Suerte y fuerza desde mi “solitud”.

  8. Así estamos - Four Months Later « Dice:

    [...] Así estamos [...]

Escribe un comentario