Sin olvidar que la felicidad es algo de cada día. Que se construye con los pequeños momentos. Y en ocasiones con las grandes gestas. Pero, sobre todo, con la gente a la que queremos y que nos ama. Teniendo siempre presente que en ese lote estamos también nosotros mismos.
Trillones de besos y achuchones diversos.
Publicado por vanesancho





