El Club del bajito

Los insectos entonaban su suave coro en el bosque: una diminuta sonata orgánica a la luz de la luna.

—Hombrecito —la voz de Harra en la oscuridad era tan dulce y letal como el licor de arce—, mi madre mató a mi hija. Y fue juzgada por ello delante de todo el valle Silvy. ¿Crees que no sé lo que es la vergüenza pública? ¿O el deshonor?

—¿Por qué piensas que te estoy contando todo esto?

Harra guardó silencio el tiempo suficiente para que Lem pasara la jarra una última vez, bajo la tenue luz de la luna y entre las sombras.

—Continúa —dijo entonces—. Simplemente continúa. No hay más, y no hay trucos para hacerlo más fácil.

—¿Qué encuentras en el otro lado? ¿Cuándo continúas?

Ella se encogió de hombros.

—Tu vida otra vez. ¿Qué si no?

—¿Es una promesa?

Ella cogió un guijarro, lo sopesó, y lo lanzó al agua. Los reflejos de la luna se hincharon y bailaron.

—Es inevitable. No hay truco. No hay elección. Sólo continúas.

 

 

Recuerdos. Saga Miles Vorkosigan.

Lois McMaster Bujold

2 comentarios para “El Club del bajito”

  1. GLAUCO Dice:

    Hola, supongo que dejando este coment, y dado que no me conoces, soy un intruso absoluto de esos ke hacen saltar las alarmas y encender las antorchas. Lo siento antes de nada por las molestias.
    Sólo quería decirte que me he tropezado con tu blog por casualidad y que me parece genial.
    He metido mi naricilla y creo que te gusta el Señor de los Anillos. Espero que sí. En Londres lo hacen en teatro, si puedes………escápate. Se sale.
    Por cierto, las fotos geniales, y el vestido de novia….ya lo quisiera Arwen..jaja. besets.

  2. vanesancho Dice:

    Nada, Glauco, que bienvenido, pasa y ponte cómodo. Y sí, me gusta El Señor de los Anillos, y muchos otros. Gracias por lo de las fotos.

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