… una hace reflexión. De donde viene, a donde ha llegado. Si realmente quiere llegar a alguna parte, o si és más importante el viaje en sí.
Procuras aprender de los errores. Pensar no sólo en lo que necesitas, sino también en lo que quieres.
A no tener miedo a perder el control, pero no ese control social, sino otro control más interno que impide ser el potencial pleno. A mirar dentro de mí y decidir que me gusta lo que veo porque es así, y no por esperar la aprobación de agentes externos.
Quiero recuperar ese brillo en la mirada. Que mis ojos vuelvan a ser verdaderamente la puerta de mi alma, directa, sincera, con toda su energía y su pasión.
Reconciliarme con la vida y con la muerte, en esa espiral continua que no distingue límites concretos.
Encontrar el valor para no justificarme en el pasado, sino asumirlo en el presente, en el día a día, y descubrir el futuro con cada fibra, con cada latido.
Abrazar a la niña pequeña, triste, sola y asustada que se agazapa en un rincón, y poder decirle que ahora voy a ser su madre, y no la de otros, y que va recibir toda la fiera ternura, todo el consuelo salvaje, toda la compañía que necesita, todo el anhelo de equilibrio.
Que la cabeza no sea mi centro, sino hallarlo en ese punto en que se aúnan lo sensual, lo mental y lo espiritual… y confiar en mi intuición, que suele ser buena maestra cuando me permito atenderla.
Y regalarme la vida. Cada segundo de sol, de lluvia, de viento, de mar, de flores, de bosques, de hielo, de desiertos… de sonidos, olores, colores, texturas… cada vibración, cada lamento, cada sonrisa.
Jugar de nuevo.






Mayo 20, 2007 a las 5:00 pm
Y si alguien puede hacer eso, eres tú
Mayo 20, 2007 a las 11:28 pm
pues ya los 32 y tu puedes… sabes ke si.. vuelve a sonreirle a la vida y a ti misma ke es mas importante. un gran beso y feliz 32.. ke nos estrenamos juntas.. y venias sin papeles de instrucciones bajo el ala.. nada mas con morritos mofletitos y narisilla oliendo el aire.. t’estimo